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lunes, 28 de enero de 2013

DISCURSO DE PEPE MUJICA EN RÍO


Discurso de Pepe Mujica en Río:
El discurso ya se está considerando histórico,
Mujica habló ante una audiencia de mandatarios que con desgano escucharon las verdades brutales que les decía, recien a días del discurso, la prensa internacional y el mundo comienzan a tener en cuenta que no fue un simple discurso el que dijo el presidente uruguayo.

Autoridades presentes de todas la latitudes y organismos, muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y a su Sra. presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias también, a la buena fe que han manifestado todos los oradores que me precedieron.
Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de apoyar todos los acuerdos que, esta, nuestra pobre humanidad pueda suscribir.

Sin embargo, permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta.

Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza.

¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo que queremos es el actual de las sociedades ricas?

Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar?

Más claro: ¿tiene el mundo los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible?

¿O tendremos que darnos otro tipo de discusión?

Hemos creado esta civilización en la que hoy estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo.

Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, cuya mirada alcanza a todo el planeta.

¿Estamos gobernando esta globalización o ella nos gobierna a nosotros?

¿Es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en una economía que basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?

No digo nada de esto para negar la importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis que tenemos no es ecológica, es política.

El hombre no gobierna hoy a las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre. Y a la vida.
No venimos al planeta para desarrollarnos solamente, así, en general. Venimos al planeta para ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida. Esto es lo elemental.

Pero la vida se me va a escapar, trabajando y trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo es el motor de esto. Porque, en definitiva, si se paraliza el consumo, se detiene la economía, y si se detiene la economía, aparece el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.

Pero ese hiper consumo es el que está "agrediendo" al planeta.

Y tienen que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren poco, porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces, no puede durar más de 1000 horas encendida.
¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas encendidas!
Pero esas no, no se pueden hacer; porque el problema es el mercado, porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del “úselo y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso.

Estos son problemas de carácter político.
Nos están indicando que es hora de empezar a luchar por otra cultura.

No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al atraso”.
Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado,
"sino que tenemos que gobernar al mercado".

Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político.
Los viejos pensadores –Epicúreo, Séneca y también los Aymaras- definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho”.
Y desea más y más.

"Esta es una clave de carácter cultural"

Entonces, voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hagan.
Y lo voy acompañar, como gobernante.
Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo "rechinan".
Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa.
La causa es el modelo de civilización que hemos montado.
Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.

Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay poco más de 3 millones de habitantes.
Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del mundo.
Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas.
Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne.
Es una penillanura y casi el 90% de su territorio es aprovechable.

Mis compañeros trabajadores, lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6 horas.
Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto, trabaja más que antes.
¿Por qué?
Porque tiene que pagar una cantidad de cosas: la moto, el auto, cuotas y cuotas y cuando se quiere acordar, es un viejo al que se le fue la vida.

Y uno se hace esta pregunta: ¿ese es el destino de la vida humana?
¿Solamente consumir?

Estas cosas que digo son muy elementales: el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad.
Tiene que ser a favor de la felicidad humana; del amor a la tierra,
del cuidado a los hijos, junto a los amigos. "Y tener, sí, lo elemental"

Precisamente, porque es el tesoro más importante que tenemos.
Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama "felicidad humana"

viernes, 22 de junio de 2012

Hermógenes López Coarchita, mártir

Tomado de: http://www.amistrada.net/S/S+testim/S+testim+s/S+testim+s+hermog.htm

testimonios + El Padre Hermógenes López Coarchita, mártir

En 1978, un mes después de la masacre de Panzós (29 de mayo), es asesinado el padre Hermógenes, párroco de San José Pinula, el 30 de junio.

 
1 Contexto histórico
En 1978, estamos a dos años del terremoto (1976), desastre natural que funciona como radiografía del país, que revela el desastre social que sufre Guatemala: el de un país dividido entre una minoría con abundantes recursos (cuyas casas resistieron el sismo) y una mayoría que sufría una pobreza extrema (las víctimas del terremoto eran los pobres, que vivían en casas de adobe).
El pueblo se hace consciente de esta situación injusta (pecado estructural), ve que es posible cambiarla y se levanta para demandar un cambio. Se levanta en Panzós para defender su derecho a la tierra y se levanta en San José Pinula para defender su derecho a los recursos naturales como el agua. Seis meses antes, en noviembre de 1977,  los mineros de Ixtahuacán, Huehuetenango, realizan una gran marcha hacia la capital para defender sus derechos a los minerales como aquellas minas.
Esa marcha fue apoyada por todos los poblados por los que pasaron, y al llegar se les unió gente de la Costa Sur.
 
2 Contexto eclesial
 
Unidos en la esperanzas la carta que escribieron los obispos después del terremoto para animar al pueblo.
La Iglesia, en medio de una situación injusta como la que se vive en América Latina, opta por los pobres (la opción por los pobres que debería ser declarada en la reunión de Puebla en 1978, fue declarada en 1979, ya que esta asamblea fue pospuesta un año, debido a las muertes del Papa Pablo VI y del Papa Juan Pablo I).
En este contexto debemos evocar
 
3 la figura del Padre Hermógenes
Sacerdote sencillo, originario de Ciudad Vieja (Antigua).
Muy sensible a los signos de los tiempos: percibía el llamado de Dios a través del sufrimiento del pueblo. A pesar de que su formación teológica y su espiritualidad llevaban la marca pre-conciliar, su práctica pastoral era novedosa. Era liberadora. ¿Por qué? Porque se identificaba completamente con sus pinulas, es decir, con los habitantes de la parroquia rural de San José Pinula. Ahí fue párroco durante 12 años.
El buen pastor Hermógenes, ante la amenaza de los lobos, defiende y pelea por su rebaño, en la defensa de sus derechos:
-    en el caso del agua (cuando la empresa Agua S.A. pretendía quitar el agua de la región para entubarla y venderla en la ciudad);
-    en el caso del precio de la leche, que habían subido los finqueros, privando de este alimento a los niños y niñas de la región;
-    en el caso de su oposición a las ilegales e inhumanas agarradas para el cuartel, luchó por el respeto y la dignidad de los jóvenes de su parroquia.
Hermógenes entiende que la misión cristiana trasciende el ámbito eclesial. Entiende que el compromiso cristiano debe llegar a transformar el mundo, debe llegar a anunciar el Reino de Dios en el mundo, debe llegar a construir como diría 20 años después monseñor Gerardiun país distinto, libre de injusticias y libre de desigualdades contrarias al proyecto de Dios y a los derechos del pueblo.
 
Por eso, además de la vida intra-eclesial, encabeza la marcha del pueblo a la ciudad capital, en la movilización por el recurso del agua. Y dirige una carta al presidente Laugerud García, solicitando que suprima el ejército. ¡Era de la misma opinión del profeta Isaías que pedía forjar azadones de las espadas y podaderas de las lanzas (Is. 2,4)!
 
4 Su martirio
Sabemos lo que ocurrió el día después de que aquella carta al presidente fuera publicada en la prensa: a las 11 de la mañana, cuando regresaba de una visita a un enfermo en la aldea El Paraíso, lo asesinan.
Hermógenes cae como mártir, al igual que tantos miles de mártires en nuestro país.
El buen pastor da su vida por las ovejas, al igual que 20 años después monseñor Gerardi.
 
5 Su recuerdo
Hoy, a los 25 años del asesinato, estamos reunidos aquí para conmemorar al padre Hermógenes. ¡Uno de los grandes! ¡Uno de los mejores hijos de Guatemala!
Así como la gente de San José Pinula, sus feligreses, tiene la foto de Hermógenes en el altarcito de sus casas y se acuerdan de él como de un santo, así queremos mantener en alto su memoria, en el nivel nacional.
Está anunciada la próxima publicación de su diario, que nos ayudará a apreciar mejor el perfil de este sacerdote guatemalteco que, como Jesús mismo, supo amar a su pueblo hasta el extremo de dar su sangre por él.
 
6 Su inspiración para la Iglesia y para el pueblo de hoy
A un cuarto de siglo de su sacrificio, ¿qué significa Hermógenes para nosotros?
En estos 25 años ha habido muchos cambios, pero todavía se mantiene en Guatemala, por desgracia, una situación de pecado estructural: injusticia, impunidad, pobreza degradante, exclusión,...
-   Retomemos la bandera de Hermógenes. Como él, defendamos al pueblo: ahora cuando muchos le dan la espalda al pueblo, robando sus recursos en lugar de aumentarlos y potenciarlos.
-   Como él, seamos cristianas y cristianos comprometidos. Seamos hombres y mujeres de buena voluntad: ciudadanos y ciudadanas con criticidad, con propuestas para solucionar los problemas y por encima de todo: con amor a quienes necesitan de la mano del samaritano que los puede levantar del polvo.